La historia del Internet que viaja por el aire (I): el día que dejamos de depender del cable

La historia del Internet que viaja por el aire (I): el día que dejamos de depender del cable

Hubo un tiempo en el que parecía imposible tener Internet sin un cable. Hoy, millones de personas se conectan precisamente así.

Si alguien te dijera que puedes tener Internet de alta velocidad sin que llegue un solo cable hasta tu casa, probablemente pensarías en un satélite.

O quizá en el WiFi del vecino.

Pero la realidad es muy distinta.

Existe una tecnología capaz de llevar Internet a lugares donde desplegar fibra resulta especialmente complicado, utilizando únicamente ondas de radio y enlaces inalámbricos de alta capacidad.

Hoy la conocemos como Fixed Wireless Access (FWA) o acceso inalámbrico fijo.

En WiFi Canarias la llamamos AirInternet.

Pero para entender por qué esta tecnología es tan importante, primero hay que viajar muchos años atrás.

Porque la historia del Internet que viaja por el aire comenzó mucho antes de que existiera Internet.

Todo empezó con una obsesión: eliminar los cables

Durante siglos, las comunicaciones dependieron de algo muy simple.

Un cable.

El telégrafo necesitaba cables.

El teléfono necesitaba cables.

La televisión necesitaba cables.

Y, cuando nació Internet, también parecía necesitar cables.

Era lógico.

Si querías comunicar dos lugares, había que unirlos físicamente.

Cada nueva ciudad conectada significaba tender kilómetros y kilómetros de infraestructura.

Hasta que un inventor decidió preguntarse algo que cambiaría la historia.

¿Y si pudiéramos enviar información sin conectar físicamente dos puntos?

El hombre que hizo viajar los mensajes por el aire

A finales del siglo XIX, el ingeniero italiano Guglielmo Marconi consiguió algo que muchos consideraban imposible: transmitir señales mediante ondas de radio.

Había nacido la comunicación inalámbrica moderna.

Aquellos primeros experimentos estaban muy lejos del Internet actual.

Solo podían enviar mensajes sencillos utilizando código Morse.

Pero demostraban algo revolucionario.

La información podía viajar por el aire.

Sin cables.

Sin postes.

Sin zanjas.

Sin necesidad de conectar físicamente el origen y el destino.

👉 Si te interesa conocer la historia de Marconi, el Premio Nobel conserva una biografía muy interesante:
https://www.nobelprize.org/prizes/physics/1909/marconi/facts/

Durante décadas, el aire fue el gran aliado de las telecomunicaciones

Con el paso de los años, las comunicaciones inalámbricas dejaron de ser una curiosidad científica.

La radio llegó a millones de hogares.

Después apareció la televisión.

Más tarde, las comunicaciones por microondas permitieron conectar ciudades enteras mediante grandes torres repetidoras.

Sin que la mayoría de la gente lo supiera, el aire se había convertido en una gigantesca autopista invisible por la que viajaban millones de conversaciones y datos.

Y todo eso ocurrió mucho antes de que existiera el WiFi.

El nacimiento de un nuevo concepto

Cuando Internet comenzó a extenderse por todo el mundo, la solución más habitual seguía siendo instalar un cable hasta cada edificio.

Funcionaba.

Pero no siempre era posible.

Había montañas.

Valles.

Barrancos.

Casas aisladas.

Pequeños núcleos rurales.

Lugares donde el coste de desplegar kilómetros de cable era enorme.

Los ingenieros empezaron entonces a hacerse una nueva pregunta.

Si ya sabemos transmitir información por el aire… ¿por qué no hacer lo mismo con Internet?

Así nació el concepto que hoy conocemos como Fixed Wireless Access (FWA).

Su funcionamiento es muy diferente al del WiFi doméstico.

No se trata de compartir la conexión de un router.

Se trata de crear enlaces inalámbricos profesionales de alta capacidad entre una infraestructura de telecomunicaciones y la vivienda del usuario.

En otras palabras.

Internet también podía llegar por el aire.

¿Sabías que…?

📡 Muchas antenas de telefonía móvil no están conectadas entre sí mediante fibra óptica.

En numerosas ocasiones utilizan radioenlaces de alta capacidad para transportar el tráfico entre estaciones base y el núcleo de la red.

Es decir, incluso cuando utilizas una red móvil, parte del camino que recorren tus datos puede estar viajando por el aire.

Mucho más que una alternativa

Con el paso de los años, esta tecnología evolucionó de forma espectacular.

Los primeros enlaces inalámbricos ofrecían velocidades modestas.

Hoy existen soluciones capaces de transportar varios gigabits por segundo con una estabilidad sorprendente.

Por eso, organismos internacionales y fabricantes como Ericsson, Nokia o la GSMA consideran que el Fixed Wireless Access será una de las tecnologías clave para seguir ampliando el acceso a Internet, especialmente en zonas donde la fibra resulta más compleja o menos rentable de desplegar.

👉 Puedes consultar el último informe sobre la evolución del FWA en el Ericsson Mobility Report:
https://www.ericsson.com/en/reports-and-papers/mobility-report

Entonces… ¿AirInternet es lo mismo que el WiFi?

No.

Y este es uno de los errores más habituales.

Aunque ambas tecnologías utilizan ondas de radio, su finalidad es completamente diferente.

El WiFi que tienes en casa sirve para distribuir la conexión entre tus dispositivos.

AirInternet, en cambio, utiliza enlaces inalámbricos profesionales para hacer llegar esa conexión hasta la propia vivienda cuando el cable no es la mejor opción.

Es decir.

Primero llega Internet mediante AirInternet.

Después, dentro de casa, el router crea la red WiFi que conecta tu móvil, tu ordenador o tu Smart TV.

Son tecnologías distintas que trabajan juntas.

Una idea que parecía imposible

Durante décadas pensamos que el futuro consistía en instalar más cables.

Y, en gran medida, sigue siendo así.

La fibra óptica continúa siendo una pieza fundamental de las telecomunicaciones.

Pero la historia ha demostrado algo muy interesante.

A veces, la mejor forma de conectar un lugar no consiste en tender un nuevo cable.

Consiste en encontrar una manera inteligente de prescindir de él.

Y esa idea ha permitido llevar Internet de alta velocidad a miles de hogares que, de otro modo, seguirían esperando.


En la segunda parte…

Ahora que ya sabemos cómo nació el Internet por el aire, queda responder a las preguntas más interesantes.

  • ¿Cómo funciona realmente AirInternet?
  • ¿Por qué es especialmente útil en territorios como Canarias?
  • ¿Puede competir con la fibra óptica?
  • ¿Qué ventajas tiene en zonas rurales o de difícil acceso?
  • ¿Y por qué cada vez más expertos consideran que será una tecnología imprescindible en los próximos años?

La respuesta está mucho más cerca… de lo que imaginas.

#WiFiCanarias

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Fuentes recomendadas